Un truco es beber agua directamente de la botella, en vez de en vaso.
Y si es posible sin chupar de la botella, es decir, dejando salir el chorro a su libre albedrio, así, al llevar más
fuerza el agua, arrastra las pastillas.
Por el contrario, el riesgo de toser, atragantarse, y mandar a tomar por el culo el agua y las pastillas, es alto.
Yo ya tengo
práctica suficiente como para tomarme las pastillas de 4 en 4.