Se denomina entrenamiento a todos los ejercicios físicos premeditados y planeados que sirven para mejorar el estado actual del rendimiento físico. El entrenamiento es considerado también como un proceso de adaptación, por eso, es posible producir una adaptación funcional a través de un entrenamiento premeditado (trabajo del cuerpo). Un ejemplo de entrenamiento y al mismo tiempo adaptación es la barra fija en la gimnasia. Normalmente se forman callosidades en las manos. Si se retoma el entrenamiento después de una larga pausa, se debe dar a las manos la posibilidad de acostumbrarse de nuevo y lentamente al trabajo. Al aumentar la intensidad del ejercicio estas callosidades continuarán formándose y si se cotinúa con el entrenamiento no desaparecerán. Esta adaptación tiene la finalidad de que las manos del deportista soporten considerablemente la fricción en la barra. |