A través de la contracción de un músculo se crea fuerza en la musculatura del esqueleto. Cuando un músculo (mejor dicho los sarcomeres, la unidad más pequeña y contráctil de la fibras musculares) se contrae, se acorta. Durante este proceso los finos filamentos de actina son estirados entre los filamentos de miosina más gruesos al gastar energía.
La energía requerida se produce a través de la descomposición del adenosintrifosfato rico en energía. Durante la contracción, el músculo genera fuerzas en tensión, las cuales son transmitidas a través de los ligamentos hacia los huesos, que son los que finalmente realizan el movimiento. A través de la contracción el músculo se puede ya sea flexionar o estirar. Siempre es necesario otro músculo (antagonista) para realizar el movimiento contrario. |